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Breve Historia del Forex

Lo que sigue es una breve aproximación a algunos de los mayores desarrollos históricos que nos han llevado al Mercado de Forex actual, en el que usted se dispone a operar.

Bretton Woods 1944. El USD se Convierte en la Divisa de Reserva Mundial.

En Julio de 1944, con la Segunda Guerra Mundial todavía asolando Europa y al Sudeste Asiático, 730 representativos de 44 naciones aliadas se reunieron en el Hotel Monte Washington en Bretton, New Hampshire, EEUU, con motivo de la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas. Bretton Woods fue un intento para alcanzar un consenso sobre la gobernanza de la economía internacional tras la Guerra y para solucionar las políticas aislacionistas y económicamente discriminatorias del comercio en tiempo de guerra que muchos consideraban habían contribuido a la Guerra Mundial y a la Gran Depresión. Por tanto, erradicar las distintas políticas conocidas como “beggar thy neighbour” (políticas que aliviaban las dificultades económicas de un país a expensas de otros), y promover un comercio libre entre las naciones se convirtió en un aspecto central. Punto central en el acuerdo era un sistema de pagos internacional para facilitar el comercio con garantías y evitar largas fluctuaciones en el valor de una divisa o devaluaciones competitivas. Por todas esas razones, Bretton Woods fue un hito en el desarrollo del Mercado de Foreign Exchange y en el sistema financiero global que tenemos hoy.

Fue la primera vez que se negoció un sistema monetario comprehensivo entre naciones estado y, a pesar de que la mayoría de los puntos claves de Bretton Woods han sido abandonados, su legado sobrevive presente en las instituciones que impulsó. El acuerdo alcanzado el 22 de Julio de 1944 llevó a la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Internacional para La Reconstrucción y el Desarrollo (ahora parte del Banco Mundial) y a los acuerdos aduanales de comercio (GATT).

Clave en el acuerdo de Bretton Woods fue el sistema de tipos de cambio fijos establecidos entre países referenciado al dólar USA y la convertibilidad de éste con el oro, a un tipo fijo de 35$ por onza. Esto convirtió de facto al dólar USA en la divisa reserva mundial, y adoptó el rol que venía formalmente ejerciendo el oro bajo el estándar del oro. Además de convertirse en la divisa reserva global, su intercambiabilidad con el oro hizo que se convirtiera en la divisa con mayor poder adquisitivo. De igual modo, el resto de divisas estaban referenciadas al dólar, cada una con un tipo fijo determinado, y esto en la práctica significaba que la mayoría de las operaciones internacionales estaban denominadas en dólares americanos. Si ponemos en contexto que, en el ocaso de la segunda guerra mundial, los poderes europeos más afectados por el conflicto habían contraído una amplia deuda con los Estados Unidos, observamos que el clima geopolítico y económico propició el ascenso de Estados Unidos como superpotencia mundial. Mientras que el Reino Unido había sido el poder dominante durante el siglo XIX y principios del XX, y la libra esterlina la divisa de reserva global, la segunda parte del siglo contempló el nacimiento de Estados Unidos como referencia.

Post Bretton Woods. El Auge del Capitalismo y el Libre Mercado.

Bretton Woods se mantuvo vigente hasta 1971 cuando el Presidente de EEUU, Richard Nixon, impulsó acuerdos de filosofía Smithsoniana. Sin embargo, la edad dorada de Bretton Woods realmente únicamente duró hasta 1968; hasta ese momento asistimos a una mejora constante en la producción global y en el comercio, y, desde 1959, todas las divisas formaban parte de un acuerdo que gozaba de total convertibilidad. Sin embargo, fue esta relación del dólar con el oro la que originó el problema real que eventualmente haría zozobrar el sistema; dicha relación y el hecho de que USA estuviera generando un largo déficit en su balanza de pagos para financiar la recuperación europea y mantener el sistema financiero líquido. Los economistas pronosticaron ya el problema que suponía mantener el dólar a 35$ por onza a finales de los 50.

El mayor problema con Bretton Woods fue expuesto en 1960 por Robert Triffin, un economista que escribió lo que se acabó conociendo como el Dilema de Triffin. Expuesto de manera simplificada, hace referencia a la vital importancia del déficit de USA para el crecimiento económico y para la liquidez del sistema financiero; y que, eventualmente, ese mismo déficit que estaba ayudando a la recuperación de Europa en la post guerra estaba destinado a socavar la confianza en el dólar USA como divisa reserva del Mundo y expandir inestabilidad financiera.

El dólar USA era la única divisa convertible al oro y, al final de la Segunda Guerra Mundial, EEUU poseía alrededor del 65% de las reservas de oro mundiales. Sin embargo, la inflación llevó a que no fuera económicamente viable producir mucho más oro y, a medida que más y más dólares americanos inundaban el sistema global financiero, mientras que las reservas de EEUU no aumentaban a la par, la confianza en el dólar comenzaba a desvanecerse y devenía aparente que USA sería incapaz de hacer honor a sus compromisos en el supuesto de que los poseedores de dólares desearan convertirlos. De igual modo, el hecho de que existiera un Mercado libre en el cual el oro también se operaba (separado de las transacciones conducidas por los bancos centrales con los tipos de Bretton Woods), llevó a una situación en la cual era más barato adquirir oro a los tipos de Bretton Woods que venderlo en el mercado abierto.

En 1971, EEUU únicamente poseía suficiente oro para cubrir el 22%de las reservas extranjeras de dólares y tenía un déficit de $56 billions. A esto hay que añadir las iniciativas de la “Great Society” de Lyndon B. Johnson y la Guerra de Vietnam que ahondaron en el creciente déficit para determinar que el sistema de Bretton Woods era insostenible. En Noviembre de 1967 el Reino Unido devalúa la libra esterlina de $2.80 a $2.40. En noviembre de 1968, una crisis cambiaria llevó al cierre de los mercados Francés, Alemán y Británico. En Agosto de 1968 el franco francés fue devaluado de 0.18 gramos de oro por franco a 0.16 gramos. En octubre de ese mismo año el Deutsche Mark fue revaluado de $0.25 a $0.273. Finalmente, en Mayo de 1971, el Marco Alemán y el guilder Holandés fueron flotados. El 15 de Agosto de 1971, el presidente de EEUU Richard Nixon revocó la convertibilidad del dólar con el oro e impuso una tarifa a las importaciones del 10% que limitaron los salarios y precios. Esto se conoce como el Shock de Nixon y provocó que las mayores potencias económicas, con excepción de Francia, flotaran sus divisas y comenzaran a comprar dólares.

En diciembre de 1971 el Acuerdo Smithsoniano fue firmado por los países del G-10. Fue un intento por mantener el sistema de Bretton Woods vivo, ajustando sus tipos de cambio fijos para reflejar de manera más exacta las presiones del mercado de principios de 1970. El dólar fue referenciado de nuevo al oro, a un nuevo precio de $38 por onza, a la vez que se permitía su fluctuación dentro de un rango del 2.25%, frente al 1% permitido por Bretton Woods; paralelamente, el resto de las naciones accedieron a reajustar el valor de sus divisas con respecto al nuevo dólar devaluado. La mayor diferencia del acuerdo con respecto a Bretton Woods era que el dólar dejaba de ser convertible al oro. A pesar de que los acuerdos Smithsonianos ajustaban las relaciones entre las divisas del mundo, no solucionaba los desajustes fundamentales que llevaron a la devaluación del dólar en un primer momento. EEUU continuaba operando un déficit enorme e incrementaba la oferta de dinero de modo inflacionario, lo que provocó que otros bancos centrales se vieran forzados a intervenir para evitar que sus divisas se apreciaran, al estar referenciadas al dólar a un tipo fijo. En 1972 se permitió por fin que la libra flotara libremente en el Mercado en relación al dólar. Un aumento en el valor del oro provocó que el dólar fuera revaluado de nuevo en Febrero de 1972 a $42.22 por onza (causando que las divisas principales también se revaluaran frente al dólar). Para Marzo del mismo año, después de fuertes intervenciones por parte de los bancos europeos principales, con un coste de $3.5 billion, el sistema de tipos fijos colapsó enteramente y el valor del dólar USA quedaría determinado por los mercados económicos libres.

La OPEC y la crisis del Petróleo del 73.

Hasta ahora no hemos prestado atención a un actor significativo en nuestra historia. Si el oro juega un papel relevante en la historia del Forex, el petróleo merece un capítulo a su vez. Decir que el capitalismo de mercado tal y como lo conocemos no hubiera sido posible sin él no supone una exageración. El oro durante un período ejerció un papel central en el sistema monetario internacional y el petróleo ha sido el vector de crecimiento de la economía global tal y como lo conocemos.

La tardía entrada de América en la Segunda Guerra Mundial, su posición financiera al final de la misma y su status de divisa reserva con la firma de Bretton Woods, son los argumentos citados para cimentar su surgimiento como superpotencia. Pero los Estados Unidos de América no sólo emergieron de la Segunda Guerra Mundial relativamente indemnes, con la mayoría de Europa debiéndole una larga suma y con su divisa como referente central del sistema monetario global; el nacimiento de EEUU también coincidió con el hallazgo de sus propias reservas de petróleo, el cual rápidamente reemplazó al carbón como fuente principal de energía. De igual modo que el siglo XIX perteneció al Imperio Británico, un imperio basado en el carbón. El siglo XX pertenecerá a los Estados Unidos y será el siglo del petróleo.

Como telón de fondo de los eventos que hemos citado, es importante tener en mente que los años siguientes a la segunda Guerra mundial contemplaron una demanda creciente de petróleo. Desde el final de la segunda guerra mundial y el final del Acuerdo Smithsoniano, el consumo global de petróleo se triplicó y la demanda se multiplicó por cinco. Después de la Guerra, el petróleo rápidamente desplazó al carbón; era barato, en abundancia y más fácil de transportar que el carbón, y proporcionaba una ventaja competitiva a las naciones que lo adoptaron. Millones de barriles de petróleo comenzaron a aflorar de Oriente Medio y Venezuela, impulsando la reconstrucción en la post Guerra y el crecimiento global.

La expansión del petróleo también supuso un efecto gradual en el equilibrio del balance de poderes, y muchos países se volvieron dependientes de una oferta abundante de petróleo a precios accesibles. La primera vez que los miembros de la Organización de los Países Árabes Exportadores intentaron utilizar el petróleo como arma de Guerra fue Junio de 1967, un día después del inicio de la Guerra de los Seis Días. En respuesta a una incursión israelí en Egipto, los miembros de la OPEC, Jordania y Siria, acordaron un embargo contra todo los países que apoyaban a Israel y, en cuestión de días, la oferta de petróleo Árabe se redujo un 60%. La situación empeoró cuando una Guerra civil comenzó en Nigeria el mes siguiente, retirando otros 500,000 barriles de petróleo diarios de la oferta global. El primer embargo de petróleo tuvo una corta duración y en términos relativos fracasó, debido a la abundancia de reservas y a una recanalización de mercancía a las áreas más afectadas. Sin embargo, veremos como el segundo intento de la OPEC para demostrar su fuerza tendría un efecto mucho más desestabilizador.

Entre 1967 y 1973 la dependencia de la economía global del petróleo barato había reducido la capacidad de surplus a niveles peligrosamente bajos. En 1970 había 3 millones de barriles de exceso de capacidad diarios (excluyendo EEUU) y esta cantidad se redujo a 500 000 diarios en 1973. Como consecuencia, la segunda vez que la OPEC esgrimió su arma, el 17 de Octubre de 1973, su posición de fuerza era significativamente mayor que en la crisis de 1967.

Un número diversos de factores convergentes contribuyeron a la crisis del 73. Asistíamos a tensas negociaciones recurrentes entre la OPEC y las compañías petroleras occidentales en relación al precio y la producción. En 1971 el presidente Nixon puso punto final a los acuerdos Bretton Woods al retirar la convertibilidad del dólar al oro y, la inevitable devaluación del dólar americano afectó a los países productores de petróleo, cuyo precio estaba cotizado en dólares. Si le sumamos que la producción de EEUU alcanzó un techo máximo de 10 millones de barriles diarios en 1970 (descendiente desde esa fecha) y que en 1973 EEUU estaba importando 6 millones de barriles diarios, colocándole en una situación de vulnerabilidad frente a disrupciones en el suministro, y tenemos los ingredientes para una tormenta perfecta.

El 6 de Octubre de 1973 durante la festividad Judía del Yon Kippur, Egipto y Siria invadieron los territorios israelís anexionados por Israel durante la Guerra de los Seis Días. El 17 de Octubre, en respuesta a la ayuda de EEUU a Israel durante el conflicto, la OPEC aumentó el precio del petróleo en un 70% e impuso un embargo contra Estados Unidos y otros países que habían apoyado a Israel. La guerra finalizaría en Octubre pero la OPEC continuaría firme en su postura, En Noviembre del mismo año, la OPEC redujo la producción un 25% y amenazaba con un 5% adicional. En Diciembre el precio del petróleo había doblado. En Enero, cuando Israel decidió retirar sus tropas hacia el Este del Canal de Suez, el precio era cuatro veces mayor que cuando la crisis comenzó.

La actitud de los países productores de petróleo durante este período se resume perfectamente en una cita del Sha de Irán publicada por el New York Times, en Diciembre de 1973:

“Por supuesto que el precio del petróleo va a subir. Vosotros [Occidente], habéis incrementado el precio del trigo que nos vendéis en un 300%, y lo mismo aplica para el azúcar y el cemento. Compráis nuestro crudo y nos lo revendéis en forma de productos petroquímicos a un valor 100 veces el precio que nos habéis pagado… es justo que, a partir de ahora, debáis pagar más por el petróleo, Digamos unas diez veces más.”

 

Irán no participó en el embargo, y continúo vendiendo petróleo a Occidente a lo largo del conflicto, pero era evidente que la era del petróleo barato tocaba a su fin y todos los actores lo sabían.

La crisis del petróleo cambió la esfera política y la economía global de diferentes maneras. Los precios inflados a los que las naciones miembros de la OPEC estaban vendiendo su petróleo después del embargo causaron un estancamiento del crecimiento económico en Occidente, y propiciaron la aparición de inflación, una situación que se bautizó como “estanflación”. De igual modo, unos precios cuadriplicados llevaron a un flujo de capitales hacia las naciones de Oriente Medio, que fueron invertidos en armamento y tecnología, exacerbando las tensiones en la región y provocando un aumento de la presencia militar americana en la zona. El precio del petróleo y la disponibilidad de su oferta comenzaron a cobrar importancia en la agenda de los países desarrollados, debido al shock provocado por el embargo. Hasta ese momento, a pesar de los signos previos a la crisis de 1973, el petróleo nunca formó parte de las preocupaciones en la agenda de las naciones como sucede a día de hoy. Actualmente, el balance entre la oferta y la demanda es un ecosistema delicado y es importante para cualquier operador de divisas entender las correlaciones de las divisas con los precios del petróleo (más sobre esto más adelante) y mantenerse informado sobre potenciales eventos globales que pudieran afectar a la oferta. Finalmente, la crisis del petróleo de 1973, introdujo la necesidad de preservar , de la conservación de la energía, un término no presente en el vocabulario de la sociedad en ese momento; esta cuestión deviene cada vez más crucial a medida que nos acercamos al final de las reservas de energías fósiles.

Intervención Coordinada Bancos Centrales. El Acuerdo del Plaza de 1985..

Tal vez haya percibido una interesante dinámica presente en el documento una breve historia del Forex que hemos descrito; un equilibrio de fuerzas entre la necesidad de regulación versus una aproximación “laissez-faire “en la que se permite que el libre mercado se regule a sí mismo. Si ha identificando esta tendencia está usted en lo cierto, las dos fuerzas opuestas están siempre presentes, con defensores de la primera postura en situaciones de crisis económica y proponentes de la segunda, en momentos de bonanza económicos. Los miedos que llevaron a Bretton Woods en un primer momento y el deseo de Nixon de mantener los tipos de cambio fijos en el acuerdo Smithsoniano fueron precisamente lo que desencadenaron devaluaciones competitivas entre divisas rivales y otras prácticas antagonistas que llevarían a una inestabilidad global. Por otro lado, los efectos de Bretton Woods y de los Acuerdos Smithsonianos demostraron un Mercado no dispuesto o incapaz de digerir las relaciones fijadas para regularlo y, de igual manera e inversamente, el período entre la libre fluctuación de las divisas principales del mundo y el Plaza Accord demostraron el mito de que las simples dinámicas entre la oferta y la demanda son los únicos ingredientes necesarios para regular un mercado eficiente.

Hemos descrito la primera crisis importante que afectó a la economía global tras el abandono de Bretton Woods en 1971. El incremento en el precio del petróleo después de la crisis de 1973 resultó en un aumento de la factura de las importaciones para las naciones industrializadas, afectando a sus balanzas de pagos. Al ser cotizado el petróleo en dólares y debido al proceso de reciclado de los dólares USA acumulados por la OPEC el dólar se consolidó a pesar del enorme déficit comercial de Estados Unidos.

A finales de 1970, el dólar USA se depreciaría de valor empujado por su creciente déficit que erosionó la confianza de los inversores. Ésto se exacerbó con la revolución iraní y el Segundo shock del petróleo de 1979, cuando la OPEC subió de nuevo el precio del petróleo. Sin embargo, para principios de 1980, una visión hawkish del presidente de la Reserva Federal Paul Volcker, combinada con un renovado interés en el dólar como divisa segura tras la declaración de la guerra de Irán-Irak contribuyeron a un fortalecimiento del dólar. 1980 también fue un año turbulento para el petróleo debido a que aumento de la producción en la URSS, Venezuela, México, Nigeria y a la contribución del petróleo de Alaska y del Mar del Norte precipitaron un descenso de los precios del petróleo que duraría 20 años y a una pérdida de influencia por parte de la OPEC.

El mandato de Volcker para detener la estanflación subiendo los tipos de interés tuvo éxito aunque generó una consecuencia no deseada con sus políticas, una sobrevaloración del dólar. Esto resultó en unas exportaciones más caras y menos competitivas (especialmente para el sector automovilístico) a la vez que las importaciones se hacían más accesibles, ejerciendo una renovada presión sobre la balanza comercial. Entre 1980 y 1985, el dólar USA se apreció alrededor de un 50% frente al yen, el marco alemán, la libra y el franco francés.

El Acuerdo Plaza, así nombrado por celebrarse en el Hotel Plaza de Nueva York. Fue un intento para juntar y consensuar las economías de Estados Unidos, Japón, Alemania del Oeste, el Reino Unido y Francia para devaluar el dólar Americano. Cuando se acordó, el déficit corriente de EEUU había alcanzado el 3.5% del PIB y su economía crecía a tasas del 3%. Por su parte, Europa gestionaba un amplio surplus y experimentaba tasas de crecimiento negativas del -0.7% aproximadamente. Para equilibrar esto, el G-5 acordó un mix de disminución de impuestos y gasto público, una expansión del sector privado y una apertura de los mercados.

A lo largo de los siguientes dos años el dólar Americano se depreciaría un 50% frente al resto de las naciones del G-5. En 1987 el yen japonés fluctuó desde 242 por dólar hasta 150 por dólar. El déficit comercial con Europa se redujo exitosamente aunque no así con Japón.

El dólar USA continuaría cayendo por debajo de los objetivos acordados y la situación condujo a las negociaciones entre el G-6 del Louvre Accord. Dichas negociaciones probaron ser más tortuosas que la devaluación del Plaza Accord, firmada anteriormente. Esto se debía a que el dólar estaba en medio de una tendencia descendente en el momento de la firma del Plaza Accord. Por el contrario, el Louvre Accord pretendía revertir una tendencia fuertemente establecida vía políticas coordinadas y sostenidas de las 6 mayores economías mundiales. Para 1988 el USD cotizaba a un valor de 121 yenes y 1.57 marcos alemanes. Un incremento drástico de los tipos de interés de EEUU era la única opción para revertir la caída y fortalecer el dólar.

El Plaza Accord representó un hito importante en el desarrollo del Mercado de Foreign Exchange. Fue la primera vez que las naciones accedieron a intervenir activamente de modo coordinado para influenciar el valor de las divisas; se convirtió en un ejemplo y en un momento histórico, en el que se pusieron de manifiesto las consecuencias de una globalización y donde los mercados requerían ocasionalmente intervenciones para garantizar un funcionamiento eficiente.

La Crisis de Deuda Latinoamericana

En la década de 1980 gran parte de Latinoamérica se vio afectada por una crisis severa de deuda que ensombreció la vida y las oportunidades de innumerable ciudadanos y que se denominó como “La Década Perdida”.

Hasta ahora hemos descrito a grandes rasgos la economía global, siguiendo su curso desde las políticas “beggar thy neighbour”, las grandes depresiones, hasta la realidad global de hoy en día, donde una simple y única sorpresa puede generar efectos en cadena alrededor del planeta, Hemos visto como una commodity valiosa en manos de pocos puede ser utilizada como arma sobre el resto del mundo, hemos observado las dinámicas que expanden y contraen la relación entre regulación y libre mercado, y hemos descrito acciones coordinadas de los bancos centrales para influenciar los tipos de cambio. Una de las cosas que podemos observar a medida que nos sumergimos en los mercados es que tanto su propia libre organización como los intentos por controlarlos llevan a acontecimientos no deseados.

Una de las consecuencias de la crisis del petróleo de 1970 surgió como consecuencia del ciclo de reciclado de los petrodólares. El hecho de que el petróleo se cotizara en dólares condujo a que las naciones de la OPEC acumularan una gran riqueza, cuando el precio del petróleo incrementó drásticamente. Los petrodólares de la OPEC inevitablemente encontraron su puerta al sistema bancario; en parte debido a que dichas naciones optaron por no reinvertir esos capitales en desarrollar sus infraestructuras domésticas. La llegada de flujos masivos de petrodólares incrementó de manera exponencial la capacidad de prestar de los bancos y, con una demanda crediticia en caída ,debido a la recesión, en los países industrializados, una larga suma de dicho dinero fue prestado a países en vías de industrialización Latinoamericanos.

Latinoamérica venía experimentando un boom manufacturero desde 1930. Sus nuevas economías industrializadas se habían propuesto ser menos dependientes de los bienes de consumo importados de los países desarrollados y crearon ls condiciones para poder servir su demanda doméstica. Este proceso de industrialización- substitución- importaciones permitió un crecimiento importante en países como México, Brasil y Argentina, pero no daba respuesta a un posible crecimiento futuro sin inversiones en manufacturas de bienes de consumo de más valor como coches.

Durante la crisis del petróleo de 1973, el fuerte ascenso de los precios y una reducción global de la producción llevó a los productores Latinoamericanos de la OPEC a exportar grandes cantidades a EEUU. La situación no duraría demasiado y, a medida que los precios inflados se asentaron tras la crisis y la producción aumentaba de nuevo en Oriente Medio, economías como México se desestabilizaron. Otros países de Sudamérica importadores netos de petróleo sufrieron el aumento del coste de la factura del petróleo y de costes superiores en el repago de la deuda, al aumentar los tipos de interés los acreedores occidentales.

Elegir una política de importaciones-substitución-industrialización en lugar de buscar una transición a una economía basada en las exportaciones derivó del clima económico global. La severa recesión que afectó a los países desarrollados tras la crisis del petróleo significó una caída de las importaciones drástica, y el mercado de las materias primas afectaron a las exportaciones de Latinoamérica.

Con los tipos de interés subiendo en Occidente, especialmente en Estados Unidos donde las políticas hawkish introducidas por el presidente Paul Volker para limitar la estanflación (la mayoría de los bancos comerciales que prestaron dinero a Sudamérica eran americanos o japoneses), el coste de dichos préstamos se incrementó drásticamente. El aumento de los tipos de interés también ayudó a restaurar la confianza en el dólar USA e incrementó la presión sobre los tipos de cambio de los países Latinoamericanos; incrementando el valor de su deuda y el coste de su devolución. Desde 1975 hasta 1983 la deuda de Latinoamérica pasó de $75 billion a $315 billion y representaba el 50% del PIB de la región. El coste anual para servir dichos préstamos aumentó de $12 billion en 1975 a $66 billion en 1982.

En Agosto de 1982 el Ministro de Finanzas de México Jesus Silva-Herzog anunció que el país no haría honor a sus créditos existentes. El mercado de crédito implosionó de la noche a la mañana. Los bancos comerciales paralizaron sus préstamos en la región y, dichos préstamos, al ser a corto plazo y no ser refinanciados, propiciaron un vencimiento de deuda de billions de dólares a la vez.

La crisis resultante fue la peor en la historia de la región. El desempleo se multiplicó, los gastos y los ingresos se derrumbaron, el crecimiento sufrió un duro golpe y la pobreza aumentó a la vez que se abandonaban los programas sociales para hacer frente a los pagos de la deuda. Entre 1982 y 1985 las economías de América Latina se contrajeron un 9%. En la renegociación de la deuda, el FMI dispuso condiciones estrictas de austeridad y profundas reformas impulsando la privatización de la industria y un capitalismo de mercado libre.

La crisis Financiera Asiática de 1997

La crisis financiera asiática ocurrió en 1997-98 y reveló el estado de interconexión del mercado global de divisas. Uno de los temas abordados en esta breve historia del Forex, ha sido la necesidad que han tenido los bancos centrales y gobiernos de intervenir en los mercados; la crisis asiática puso de relieve la indefensión de dichas instituciones ante las fuerzas del mercado y fundamentales insostenibles.

Hasta que se desencadenó la crisis de las economías del Sudeste Asiático, el ritmo de crecimiento de dichas economías había atraído a los inversores de todo el mundo. Los cuatro tigres asiáticos (Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán) habían desarrollado sus economías convirtiéndose en potencias especializadas en finanzas y productos manufacturados y formaban junto con Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas un club de economías conocidas como los tigres de Asia. Su rápido crecimiento impulsó las inversiones especulativas debido a los altos tipos de interés ofrecidos. Tailandia era un milagro económico en sí mismo experimentando crecimientos del 10% anual durante una década antes de la crisis. También se puso de evidencia las débiles interrelaciones que pueden desencadenar una crisis.

Las causas precisas de la crisis son, por supuesto numerosas y aún siguen provocando debate; sin embargo, cabe mencionar que una combinación del dinero especulativo que condujo a la creación de burbujas en distintos actives, unas prácticas crediticias sin control que llevaron a una aparición de préstamos en mora, déficits en las balanzas, una depreciación del yen y del renminbi junto con la recuperación de USA, son factores que se estiman habrían contribuido a su desencadenamiento.

La gran afluencia de inversión extranjera generó una disponibilidad de grandes cantidad de capital para préstamos que acabaron en manos de individuos con vínculos con los Gobiernos y oficiales de banca en lugar de ser destinados a personas que hubieran podido destinarlo a fines más productivos. Tailandia, Corea del Sur e Indonesia sufrían amplios déficits en sus balanzas. En el caso de Tailandia éste representaba alrededor del 8% del PIB del país y se situaba por debajo de los $15 billion antes del crash. Tras el Plaza Accord la devaluación del yen y del renminbi y el consiguiente fortalecimiento del dólar provocaron que las exportaciones asiáticas fueran menos competitivas. Esto exacerbó los déficits corrientes de la región. Si factorizamos que la subida de los tipos de interés provocó un flujo de capitales hacia la economía Americana, tenemos una convergencia de circunstancias que llevaron a una pérdida de confianza que resultó en los ataques especulativos del 14 y 15 de Mayo de 1997, y la posterior devaluación del baht Thai.

La ausencia de divisas provocó que el Gobierno Tailandés fuera incapaz de soportar la presión existente sobre el baht y permitió que la divisa fluctuara el 2 de Julio de 1997, donde perdió más de la mitad de su valor a la vez que el Mercado tailandés se desplomaba un 75%.

Al cabo de unos meses del crash tailandés, la rupiah indonesa y su mercado bursátil se situaron en mínimos récord provocando una contracción del PIB del 13,5% ese año..

El won de Corea del Sur perdió de igual modo la mitad de su valor frente al dólar, el rating crediticio del país fue rebajado dos veces y su industria automovilística se mantuvo a flote gracias a una serie de fusiones y adquisiciones.

Esas tres economías fueron las más afectadas por la crisis y fueron beneficiarias de una iniciativa de $40 billion para restaurar un balance económico en la región. Sin embargo, los efectos en cadena desatados por la crisis desencadenaron una desaceleración económica que se resintió a través del globo. Los inversores pierden el apetito por el riesgo en los mercados emergentes. La consiguiente desaceleración económica causó un descenso del precio del crudo y fue un factor que contribuyó en la crisis financiera rusa de 1998..

En la década posterior a la crisis en Asia, gran parte de los países adoptaron medidas para no ser tan dependiente de los flujos de entrada de dinero como motor económico. De igual modo, comenzaron a gestionar superávits y a acumular reservas para soportar sus divisas correspondientes de futuros ataques especulativos. Como resultado de dichas medidas, Asia estaba posicionada para capear la crisis financiera global de 2008. La tabla debajo revela el alcance del crecimiento de las reservas de divisas de China desde 2004 hasta el presente.

China Reservas FX como % Total Mundo

2014-06-27 33.087
2013-12-31 31.739
2012-12-31 30.284
2011-12-30 31.315
2010-12-31 29.338
2009-12-31 29.806
2008-12-31 28.142
2007-12-31 23.507
2006-12-29 20.535
2005-12-30 19.005
2004-12-31 14.603